feciega
Publicado por: John García

“Que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende; exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina; antes, teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus concupiscencias (deseos pecaminosos), Y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.” (2º Timoteo 4:2-4)

Dios nos vio perdidos por la decisión de nuestros primeros padres, condenados a la destrucción eterna. Y por su grande amor, envió a su Hijo Unigénito, a su único Hijo engendrado. Nuestro Señor Jesús vino a hacerse como nosotros con nuestra humanidad pecaminosa para con nuestros pecados morir en la cruz y así pagar por ellos dándonos la posibilidad de ser salvos por la fe en su sacrificio sustitutorio. ¡Sí, mi amigo! Puedes ser salvo de cualquier pecado por su sangre. La muerte que entró por un solo pecado cometido una sola vez, será destruida por el sacrificio de Cristo. La Biblia es muy clara: “la sangre de su hijo nos limpia de TODO pecado” y “el Cordero que quita el pecado del mundo” (1 Juan 1:7 y Juan 1:29). ¡El Cordero por su sangre nos quita y limpia TODO pecado! Pero, ¿qué es fundamental para que esta bendición se cumpla?

Leer más...

29.-Our-security-in-Christ

Mediante una fe viva

1. “Permanecemos en el Mesías por medio de una fe viva. El mora en nuestros corazones cuando nos apropiamos individualmente de la fe. Tenemos la compañía de la presencia divina, y al darnos cuenta de su presencia, nuestros pensamientos son traídos en cautiverio a Yahshua el Mesías.” (Testimonios para los Ministros, p.394, BFE)

“Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Yahweh.” (Romanos 10:17)

Al contemplar su carácter

2. “A medida que la mente se espacia en el Mesías, el carácter es modelado a la semejanza divina. Los pensamientos son saturados de un sentido de su bondad, de su amor. Contemplamos su carácter, y así él está en todos nuestros pensamientos. Su amor nos abarca.”(Testimonios para los Ministros, pp.394-395, BFE)

Leer más...