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¿Cuál es el lamento de Dios a través del profeta?

ISAIAS 1:3 (NVI) “El buey conoce a su dueño y el asno el pesebre de su amo; ¡pero Israel no conoce, mi pueblo no entiende!”

“La forma en que Israel se portó con Dios demandaba esas palabras. Una prueba de la perversidad del pueblo era el hecho de que manifestara menos gratitud, . . . menos sumisión hacia Dios que las que los animales del campo manifiestan a sus dueños . . . El primer capítulo de Isaías es una descripción de un pueblo que aparentaba servir a Dios, pero que caminaba por sendas prohibidas” (Mensajes Selectos, Tomo 1, Pág. 29, 1911)

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  1. Antes de que Jesús vuelva por segunda vez, Él dijo que se levantarían falsos cristos

“Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos.” (Mateo 24:24)

  1. Jesús volverá otra vez, de forma corpórea.

“En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.” (Juan 14:2-3)

“Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.” (1° Tesalonicenses 4:16)

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elricoylazaroSi los muertos están inconscientes, ¿cómo debemos enten­der la parábola del rico y Lázaro según Lucas 16:19-31?

Si aceptamos que esta parábola nos enseña que al morir vamos de inmediato al paraíso o al infierno, nos encontraríamos con las siguientes contradicciones bíblicas: 1. Jesús y los apóstoles enseñaron que la recompensa de los justos les será dada recién en ocasión de la segunda venida de Cristo (Mat. 16:27; 25:31-41; 1 Cor. 15:51-55; 1 Tes. 4:16,17;Heb. 9: 28; Apoc. 22: 12 y otras). 2. Además, la Biblia enseña que los muertos nada saben, ni participan en ninguna actividad en la tierra (Ecl. 9: 5,6-10; Sal.146:4, etc.). 3. Por otra parte, en la parábola, el rico conversa con Abraham, quien supuestamente está en el paraíso (vers. 24-31). Pero la Biblia dice que Abraham aún no está en el cielo. En la epístola a los Hebreos, se mencionan muchos nombres de hombres de fe de la antigüedad, entre ellos Abraham (Heb. 11: 8-19). Después de referir esos nombres dice: “Y todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido; proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros.” (Hebreos 11:39-40) Como se ve, ni Abraham ni ninguno de los fieles de la antigüedad han recibido el cumplimiento de la

 promesa de Dios respecto a la salvación, pues El ha dispuesto que “no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros”. En efecto, cuando venga Jesús, todos los redimidos recibirán, en el mismo día, el galardón de la vida eterna prometido por la gracia de Dios (1 Tes. 4:16,17; 2 Tim. 4:6-8).

Por otro lado encontramos contradicciones con la misma doctrina de la inmortalidad del alma, como ser:
1. Según ella, al morir la persona, el espíritu queda libre de su cuerpo, sin embargo, en la parábola, las supuestas almas o espíritus del rico y Lázaro tienen ojos, dedos y lengua (vers. 21,22). ¿Es que los espíritus tienen los mismos órganos físicos que los cuerpos?
2. Además el rico pide que vaya “alguno de entre los muer­tos” (vers. 30), para advertir a sus familiares de su error. ¿No hubiera correspondido pedir que alguno de entre los vivos fuera a hacer esa obra?
3. Y por último, ¿podría admitirse como realidad eterna que el lugar del supuesto castigo, el así llamado infierno, esté tan cerca del paraíso de modo que pueda existir comunicación entre unos y otros? ¿Haría felices a los redimidos el oír por la eternidad las quejas y los gemidos de los réprobos y observar su eterno sufrimiento?

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El relato inspirado nos asegura que en casi todas las epístolas de Pablo hay “algunas [cosas] difíciles de entender” (2 Ped. 3:16). Tal es quizá el caso con la epístola a los Romanos, en mayor medida que con cualquier otra. Pero su comprensión no es algo imposible, excepto para “los indoctos e inconstantes”.

Observa que son solamente los que tuercen “también las otras Escrituras” para su propia perdición, los que malinterpretan la enseñanza de Pablo. Los que tienen el deseo de comprender, y que leen las sencillas promesas de la Biblia con provecho, no se encontrarán entre ellos.

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“Los textos del Antiguo Testamento Bíblico nos ofrecen la posibilidad de contemplar la Agricultura que se efectuaba en Palestina durante el primer milenio antes de nuestra Era.” (Alvarez; 2013:p.1)

“En los textos se hallan frecuentes descripciones de las labores del campo, como no podía ser de otra manera al tratarse de textos escritos por hombres y para hombres que vivían, en una gran mayoría, en el campo y para el campo.” (Alvarez; 2013:p.22)

“Existe mucho lamento respecto de la improductividad del suelo, pero si los hombres leyeran el Antiguo Testamento verían que el Señor sabía mucho más que ellos con respecto al tratamiento adecuado del suelo. Después de ser cultivado por varios años, y dar su tesoro a la posesión del hombre, debiera dejarse descansar las porciones de tierra y luego rotarse los cultivos” (Ellen White, Fundamentals of Christian Education, p. 323)

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Cuando un ser espiritual deslumbrante se le apareció durante su meditación matutina, Will Baron pensó que era Jesucristo. Estaba equivocado.
En las Redes de la Nueva Era es diferente de cualquier libro que usted haya leído sobre el movimiento de la Nueva Era. Es el relato espeluznante de primera mano de la vida de Will Baron como un sacerdote de la Nueva Era. De horribles encuentros con un Jesús falso. Y de un complot maestro para infiltrar las iglesias cristianas con “otro Evangelio.” Más que un testimonio, En las Redes de la Nueva Era es una advertencia urgente a los cristianos de que la “Mente maestra” detrás de este movimiento está preparándose para desatar el mayor engaño que jamás haya enfrentado la humanidad.

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