Serie sobre la Divinidad

La Tercera Persona de la Divinidad

"Necesitamos el Espíritu Santo, que es Jesucristo"

La Cita

“El pecado podía ser resistido y vencido únicamente por la poderosa intervención de la tercera persona de la Divinidad, que iba a venir no con energía modificada, sino en la plenitud del poder divino.” (Deseado de Todas las Gentes, p.626, 1898)

Mayúsculas

Su uso y abuso en la cita

El uso de la mayuscula en la cita hace que parezca que Ellen White tenía una posición trinitaria.

La frase “la tercera persona de la Divinidad” fue publicada en minusculas siete veces mientras Ellen White vivía:

  • The Review and Herald, Mayo 19, 1904; { RH May 19, 1904, par. 3 }

  • The Review and Herald, November 19, 1908. { RH November 19, 1908, Art. B, par. 5 }

  • The Sings of Times, Diciembre 1, 1898 {ST, December 1, 1898 par. 2}

  • The Watchman, Noviembre 28, 1905. {SW, November 28, 1905 par. 2}

  • Special Testimonies, Series A, No. 10, p. 37. (1897) {Ev 617.2}

  • The Desire of Ages, p.671, 1898 ed.

Contexto

Una visión más amplia

“El Espíritu es el que hace eficaz lo que ha sido realizado por el Redentor del mundo. Por el Espíritu es purificado el corazón. Por el Espíritu llega a ser el creyente partícipe de la naturaleza divina. Cristo ha dado su Espíritu como poder divino para vencer todas las tendencias hacia el mal, hereditarias y cultivadas, y para grabar su propio carácter en su iglesia.” (DTG, p.626)

El Espíritu Santo es el representante de Cristo, pero despojado de la personalidad humana e independiente de ella. Estorbado por la humanidad, Cristo no podía estar en todo lugar personalmente. Por lo tanto, convenía a sus discípulos que fuese al Padre y enviase el Espíritu como su sucesor en la tierra. Nadie podría entonces tener ventaja por su situación o su contacto personal con Cristo. Por el Espíritu, el Salvador sería accesible a todos. En este sentido, estaría más cerca de ellos que si no hubiese ascendido a lo alto.” (DTG, pp.622-623)

“Estorbado por la humanidad, Cristo no podía estar en todo lugar personalmente; por lo tanto, convenía a sus discípulos que él los dejase y fuese al Padre y enviase el Espíritu Santo como su sucesor en la tierra. El Espíritu Santo es Él mismo, despojado de la personalidad humana e independiente de ella. Él se representaría a sí mismo como presente en todos los lugares por su Santo Espíritu, como el Omnipresente” (Manuscript Releases, Volume 14, p.23, 1895)

Resumen:

  • “Cristo ha dado su Espíritu”

  • El Espíritu Santo es Cristo mismo, desvestido de su humanidad. Es la naturaleza divina de Cristo, su divinidad.

  • La cita original no contiene mayusculas en la frase “tercera persona”.

Interpretación

Análisis de la cita

Dos posibilidades:

  • “Tercera persona” como “Jerarquía”

  • “Tercera persona” como “persona gramatical

Tercera Persona como Jerarquía

Dificultades en la interpretación:

  • No existen citas de Ellen White describiendo al Padre o al Hijo como la Primera o Segunda Persona de la Divinidad.

  • Quién sigue en jerarquía a Cristo, no es el Espíritu Santo, sino Lucifer en un primer momento, y luego el ángel Gabriel.

Jerarquía celestial

“El Hijo de Dios era el segundo en autoridad después del gran Legislador.” (Exaltad a Jesús, 10 de enero, 1988).

EN EL CIELO, antes de su rebelión, Lucifer era un ángel honrado y excelso, cuyo honor seguía al del amado Hijo de Dios.” (La Historia de la Redención, p.13)

Dijeron a Adán y a Eva que el ángel más excelso, que seguía en jerarquía a Cristo, no había querido obedecer la ley de Dios que había sido promulgada para gobernar a los seres celestiales; que esa rebelión había provocado guerra en el cielo, que como resultado de ella el rebelde había sido expulsado” (La Historia de la Redención, pp.30-31)

Fué Gabriel, el ángel que sigue en jerarquía al Hijo de Dios, quien trajo el mensaje divino a Daniel. Fué a Gabriel, “su ángel,” a quien envió Cristo para revelar el futuro al amado Juan; y se pronuncia una bendición sobre aquellos que leen y oyen las palabras de la profecía y guardan las cosas en ella escritas.” (Deseado de Todas las Gentes, p.201) { DTG 201.2; DA.234.2 }

Persona Gramatical

  • La Persona Gramatical indica el papel que realiza el hablante, el oyente u otro interviniente respecto a lo que se expresa en el predicado.

  • En español existen tres personas, que tienen formas específicas para el singular y para el plural y que son representados por pronombres personales (yo, tu, él,…):

Del singular:

  • 1ª Persona: el hablante realiza la acción solitariamente: yo estudio, yo juego, yo descanso

  • 2ª Persona: el oyente realiza la acción solitariamente: tú estudias, tú juegas, tú descansas

  • 3ª Persona: la acción es realizada por una personas distinta del hablante o el oyente: élla estudia, él juega, ella descansa

Tercera persona, dos posibilidades:

  • Hablar de otra persona diferente al hablante o el oyente

  • Hablar de si mismo como si fuese otra persona.

Persona Gramatical: Tercera Persona

Cristo hablando en 3ª Persona:

  • Hace referencia a si mismo como “Hijo de Hombre” e “Hijo de Dios”.

  • Sus discípulos utilizaron el mismo recurso lingüistico, como es el caso de Juan (Juan 19:26; 20:2; 21:7) y Pablo (2ª Corintios 12:1-6)

  • Cristo hace referencia al Consolador como “Otro” (Juan 14:16-17) para luego confirmarnos que es Él mismo quién vendrá: “No os dejaré huérfanos, vendré a vosotros.” (Juan 14:18)

Dios y el Hijo

Seres Personales

Dios y el Hijo: Seres Personales

“El enorme poder que trabaja en toda la naturaleza y sostiene todas las cosas, no es meramente, como dicen algunos hombres de ciencia, un principio que todo lo penetra, ni una energía activa. Dios es espíritu, y no obstante es un ser personal, pues el hombre fue hecho a su imagen. Como ser personal, Dios se ha revelado en su Hijo. Jesús, el resplandor de la gloria de su Padre “y la imagen misma de su sustancia”, se halló en la tierra en forma de hombre. Como Salvador personal, vino al mundo y ascendió a lo alto. Como Salvador personal intercede en las cortes celestiales. Delante del trono de Dios ministra en favor nuestro, “Uno como un hijo de hombre”. { ED 118.1; Ed.131.6 }

[…] La grandeza de Dios no es incomprensible. “Jehová tiene en el cielo su trono”; sin embargo, es omnipresente mediante su Espíritu. Tiene un íntimo conocimiento de todas las obras de su mano y un interés personal en ellas.” { ED 118.3; Ed.132.2 } (La Educación, p.118)

“La Biblia nos muestra a Dios en su alto y santo puesto, no en estado de inacción, no en el silencio y la soledad, sino rodeado de millares de millares y millones de millones de seres santos, siempre a la espera de sus órdenes. Por medio de estos mensajeros permanece Dios en comunicación activa con todas las partes de su dominio. Por medio de su Espíritu está presente en todas partes. Mediante su Espíritu y sus ángeles atiende y cuida a los hijos de los hombres. Por encima de las confusiones de la tierra Dios está en su trono; todas las cosas están abiertas a su divina mirada; y desde su grande y serena eternidad ordena lo que su providencia considera mejor. ” (Minsiterio de Curación, p.326)

Tienen un Dios y un Salvador; y un Espíritu, el Espíritu de Cristo, que debe producir unidad en sus filas.” {E. G. White, Testimonios para la Iglesia tomo 9, p. 152}

Cristo nos dice que Espíritu Santo es el Consolador, y el Consolador es el Espíritu Santo, ́el Espíritu de verdad, que el Padre enviará en Mi nombre. ́ …Esto se refiere a la omnipresencia del Espíritu de Cristo, llamado el Consolador.” {E. G. White, Manuscript Releases Vol. 14, p. 179}

Antes de irse, Cristo les dio a sus discípulos una buena promesa de que después de Su ascensión Él les enviaría al Espíritu Santo. “Por tanto, id” él dijo,” y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre [un Dios personal], y del Hijo [un Salvador personal], y del Espíritu Santo [enviado del cielo para representar a Cristo]: enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.” [Mateo 28:19, 20]. [LOS CORCHETES FUERON AGREGADOS POR LA AUTORA] (MANUSCRITOS LIBERADOS, TOMO 12, p.260, 1897)

El Espiritu como Representante

El Espíritu Santo es el representante de Cristo, pero despojado de la personalidad humana e independiente de ella. Estorbado por la humanidad, Cristo no podía estar en todo lugar personalmente. Por lo tanto, convenía a sus discípulos que fuese al Padre y enviase el Espíritu como su sucesor en la tierra. Nadie podría entonces tener ventaja por su situación o su contacto personal con Cristo. Por el Espíritu, el Salvador sería accesible a todos. En este sentido, estaría más cerca de ellos que si no hubiese ascendido a lo alto.” (DTG, pp.622-623)

“Estorbado por la humanidad, Cristo no podía estar en todo lugar personalmente; por lo tanto, convenía a sus discípulos que él los dejase y fuese al Padre y enviase el Espíritu Santo como su sucesor en la tierra. El Espíritu Santo es Él mismo, despojado de la personalidad humana e independiente de ella. Él se representaría a sí mismo como presente en todos los lugares por su Santo Espíritu, como el Omnipresente” (Manuscript Releases, Volume 14, p.23, 1895)

“Cristo afirmó que después de su ascensión enviaría a su iglesia su mayor regalo, el Consolador, que iba a ocupar su lugar. El Consolador es el Espíritu Santo -el alma de su vida, la influencia de su iglesia, la luz y la vida del mundo. Con su Espíritu, Cristo envía una influencia reconciliadora y un poder que quita el pecado. En el regalo del Espíritu, Jesús dió al hombre el bien más elevado que el cielo podía entregar. El Salvador miró a la humanidad, y vio que estaba bajo el poder del principe de la oscuridad, pero también vio que había esperanza para los seres humanos porque hay poder en la naturaleza divina para contender exitosamente contra las agencias de maldad. Con feliz seguridad dijo, ‘Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera. Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mi mismo'” (RH, 19 de mayo de 1904)

Cristo les da el aliento de su propio espíritu, la vida de su propia vida. El Espíritu Santo despliega sus más altas energías para obrar en el corazón y la mente. La gracia de Dios amplía y multiplica sus facultades y toda perfección de la naturaleza divina los auxilia en la obra de salvar almas. Por la cooperación con Cristo, son completos en él, y en su debilidad humana son habilitados para hacer las obras de la Omnipotencia.” (Deseado de Todas las Gentes, pp.768-769)

Cristo se hizo carne con nosotros, a fin de que pudiésemos ser espíritu con él. En virtud de esta unión hemos de salir de la tumba, no simplemente como manifestación del poder de Cristo, sino porque, por la fe, su vida ha llegado a ser nuestra. Los que ven a Cristo en su verdadero carácter, y le reciben en el corazón, tienen vida eterna. Por el Espíritu es como Cristo mora en nosotros; y el Espíritu de Dios, recibido en el corazón por la fe, es el principio de la vida eterna.” (Deseado de Todas las Gentes, p.353)

El Espiritu es Jesucristo

“NECESITAMOS EL ESPIRITU SANTO, QUE ES JESUCRISTO”

(Elena G. de White, Carta 66, 10 de Abril de 1894 -No Publicados)

Vealo usted mismo:

https://egwwritings.org/?ref=en_Lt66-1894.18&para=6785.24

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