Escuela Bíblica

Dime con quien andas… y te diré quien eres

“Hay amigos que sólo llevan a la perdición, pero hay un amigo más allegado que un hermano.” Proverbios 18:24

Te preguntaste alguna vez…  ¿Mis amigos influyen en las decisiones que tomo? ¿Me parezco mucho a ellos?
¿Los amigos que tengo, serán los mismos que hubiese elegido Jesús para mí? ¿Estoy revelando en mi vida el carácter de Cristo de manera que los que me rodean lo conocen a Él?

Te invito para que descubras en estas breves líneas algunas de las respuestas a estas u otras preguntas que puedas hacerte sobre la influencia de las amistades y de las companías en tu vida:

“Es inevitable que los jóvenes tengan compañías, y necesariamente sentirán su influencia. Hay misteriosos vínculos que ligan las almas, de manera que el corazón de uno responde al corazón del otro. El uno adopta inconscientemente las ideas, los sentimientos y el espíritu del otro. Este trato puede ser una bendición o una maldición. Los jóvenes pueden ayudarse y fortalecerse mutuamente, mejorando en conducta, disposición y conocimientos; o permitirse llegar a ser descuidados e infieles, ejerciendo así una influencia desmoralizadora…
La elección de compañías es un asunto que los estudiantes deben aprender a considerar seriamente.

“Se ha dicho con verdad: “Dime con quién andas, y te diré quién eres”. Los jóvenes no comprenden cuán sensiblemente quedan afectados su carácter y su reputación por su elección de compañías. Uno busca la compañía de aquellos cuyos gustos, hábitos y prácticas congenian con los suyos. El que prefiere la sociedad de los ignorantes y viciosos a la de los sabios y buenos, demuestra que su propio carácter es deficiente.” (Mensaje para los jóvenes pág. 409)

Es decir, la elección de mis amigos es un asunto tan importante como la formación de mi carácter aquí en la tierra. Estas dos cosas van unidas, de acuerdo a los amigos que elija, éstos influirán en mi carácter y yo en el de ellos.

“Cualquier entretenimiento que los inhabilita para la oración secreta, para la devoción en el altar de la oración, o para tomar parte en la reunión de oración no es segura, sino peligrosa”. (Mente carácter y personalidad T1 pág. 324)

¿Cómo puedo formar hábitos correctos?

“Os incumbe a vosotros, jóvenes y señoritas, decidir si queréis llegar a ser dignos de confianza y fieles, listos y resueltos para decidiros por lo correcto en todas las circunstancias. ¿Deseáis formar hábitos correctos?  Entonces, buscad la compañía de los que son sanos en lo moral, cuyo ideal tiende hacia lo que es bueno. Las preciosas horas del tiempo de gracia os son concedidas para que podáis eliminar todo defecto del carácter, y esto debéis procurar hacerlo, no sólo a fin de obtener la vida eterna, sino para ser útiles en esta vida. Un buen carácter es un capital de más valor que el oro o la plata.” (Mensaje para los jóvenes pág. 413)

“Es ésta una responsabilidad de la que no nos podemos librar.  Nuestras palabras, nuestros actos, nuestro vestido, nuestra conducta, hasta la expresión de nuestro rostro, tienen influencia.  De la impresión así hecha dependen resultados para bien o para mal, que ningún hombre puede medir. Cada impulso impartido de ese modo es una semilla sembrada que producirá su cosecha. Es un eslabón de la larga cadena de los acontecimientos humanos, que se extiende hasta no sabemos dónde. Si por nuestro ejemplo ayudamos a otros a desarrollar buenos principios, les damos poder para hacer el bien. Ellos a su vez ejercen la misma influencia sobre otros, y éstos sobre otros más. De este modo, miles pueden ser bendecidos por nuestra influencia inconsciente.(Mensaje para los jóvenes pág. 416)

Rechazar las relaciones mundanas

“Los jóvenes deberían considerar seriamente cuál ha de ser el propósito y la obra de su vida y echar el cimiento en una forma tal, que sus hábitos estén libres de mancha de corrupción. Si quieren hallarse en condición de influir sobre otros, deben tener confianza en sí mismos. El nenúfar del lago hunde sus raíces bien abajo de la superficie de la basura y el cieno, y por su tallo poroso absorbe los elementos que han de contribuir a su desarrollo y a que saque a la luz su flor inmaculada para que repose pura sobre el seno del lago. Rechaza todo lo que empañaría y echaría a perder su inmaculada belleza.
Del nenúfar podemos aprender una lección: aunque estemos rodeados de influencias que tiendan a corromper la moral y arruinar el alma, podemos negarnos a ser corrompidos, y colocarnos donde las malas compañías no puedan dañar nuestro corazón.  Individualmente, los jóvenes deberían buscar la compañía de aquellos que con paso firme avanzan trabajosamente hacia arriba. Deberían esquivar la sociedad de aquellos que absorben toda mala influencia, que son inactivos, y no tienen un ardiente deseo de alcanzar una elevada norma de carácter, en quienes no se puede confiar como personas fieles a los principios. Procuren los jóvenes relacionarse con los que temen y aman a Dios, pues estos caracteres firmes y nobles son los representados por el nenúfar que abre su flor pura en el seno del lago. Rehusan dejarse modelar por las influencias que serían desmoralizadoras y s

ólo recogen para sí aquello que les ayudará a desarrollar un carácter puro y noble. Tratan de conformarse al modelo divino.” ( Mensaje para los jóvenes págs. 421, 422)

Eligiendo el destino de mi vida

“Cada joven determina la historia de su vida por los pensamientos y sentimientos acariciados en sus primeros años. Los hábitos correctos, virtuosos y viriles, formados en la juventud, se convertirán en parte del carácter y, por regla general, señalarán el curso del individuo por toda la vida.  Los jóvenes pueden convertirse en depravados o virtuosos a elección propia. Tanto pueden llegar a distinguirse por hechos dignos y nobles como por grandes crímenes y maldad.” (Mente carácter y personalidad T1 pág. 287)

!Que importante es este tema! Dios nos dice en su Palabra que es en la juventud donde formaremos los hábitos que determinarán nuestro carácter para toda la vida. Que responsabilidad la de saber elegir con quiénes nos relacionamos a diario y la de reflejar el carácter de Cristo para que por nuestro ejemplo ellos también ejerzan la misma influencia sobre otros, y éstos sobre otros más.
Dios desea que seas cuidadoso en esto y te invita a pensar de nuevo la influencia -tanto la que recibis de los demás como la que impartís- a diario. Es mi deseo que puedas reflexionar sobre ello y sepas que Cristo es el que moldea el carácter, si es que se lo permitís. “Que Cristo los moldee como se moldea la arcilla en las manos del alfarero” (Alza tus ojos pág. 217)
Que el amor de Dios Padre y de Su Hijo Jesucristo te llenen de bendiciones.

“Alégrate, joven, en tu mocedad, y pásalo bien en los días de tu juventud. Anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos. Pero ten en cuenta que sobre todas estas cosas Dios te juzgará.” Eclesiastés 11:9.


Categories
Escuela BíblicaSerie Sociedad y Familia
3 Comments on this post.
  • Sofia
    9 abril 2011 at 10:39 am
    Leave a Reply

    hola muy linda esta cita hay que reflexionar mucho sobre este tema con quien andamos y quienes son nuestra compañia y con la ayuda de Dios vamos a poder a encontrar aquellas personas que llegaran a ser amigos pero que pongan a Dios en primer lugar.
    bendiciones a todos..

  • Pamela Aguilera
    12 abril 2011 at 2:14 pm
    Leave a Reply

    Asi es Sofia!!! siempre pidiendo la dirección de El que sabe que es lo mejor para nosotros..
    Que nuestro Padre y su amado Hijo te bendigan y bendigan a los que les llega estas líneas!!.

  • Yesenia Juarez Sanchez
    25 noviembre 2013 at 9:33 pm
    Leave a Reply

    esta muy bonito estos grandes consejos

  • Leave a Reply

    *

    *

    A %d blogueros les gusta esto: