espiritu santo

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ESPÍRITU SANTO: ¿INFLUENCIA O PERSONA?

“Pregunta: ¿Hemos de entender que el Espectro Santo [Holy Ghost] es una persona, lo mismo que el Padre y el Hijo? Algunos dicen que sí, otros dicen que no.

Respuesta: El término “Fantasma o Espectro Santo [Holy Ghost]” es una desagradable y repulsiva traducción. Se traduce del Griego HAGION PNEUMA en todos los casos. El Espíritu Santo es el Espíritu de Dios y el Espíritu de Cristo, siendo el Espíritu el mismo sea que se hable de Dios o de Cristo. Pero con relación a este Espíritu, la Biblia emplea expresiones que no pueden armonizarse con la idea que sea una persona, tal como el Padre y el Hijo. Más bien se demuestra que es una influencia divina que surge de ambos, el medio que representa su presencia y mediante el cual obtienen sabiduría y poder a través de todo el universo, cuando no se hallan personalmente presentes. Cristo es una persona, oficiando ahora como Sacerdote en el santuario celestial, y sin embargo Él dice que donde hay dos o tres reunidos en su nombre, allí esta Él en el medio (Mat. 18:20). ¿Cómo? No en forma personal, sino por medio de Su Espíritu. En uno de los discursos de Cristo [Juan 14-16], este Espíritu ha sido personificado como “el Consolador,” y como tal, se le aplica los pronombres personales, “él,” “a él,” y “de quien.” Pero generalmente de él se habla de una manera que demuestra que no puede ser una persona, como el Padre y el Hijo. Por ejemplo a menudo se dice que se “derrama” o se “desprende de.” Pero nunca leemos de Dios o de Cristo que sean vertidos o desprendidos. Si fuese persona, no sería nada extraño que aparezca en forma corporal; y sin embargo, cuando así ha aparecido, este hecho se ha señalado como peculiar. Así podemos leer:

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elricoylazaroSi los muertos están inconscientes, ¿cómo debemos enten­der la parábola del rico y Lázaro según Lucas 16:19-31?

Si aceptamos que esta parábola nos enseña que al morir vamos de inmediato al paraíso o al infierno, nos encontraríamos con las siguientes contradicciones bíblicas: 1. Jesús y los apóstoles enseñaron que la recompensa de los justos les será dada recién en ocasión de la segunda venida de Cristo (Mat. 16:27; 25:31-41; 1 Cor. 15:51-55; 1 Tes. 4:16,17;Heb. 9: 28; Apoc. 22: 12 y otras). 2. Además, la Biblia enseña que los muertos nada saben, ni participan en ninguna actividad en la tierra (Ecl. 9: 5,6-10; Sal.146:4, etc.). 3. Por otra parte, en la parábola, el rico conversa con Abraham, quien supuestamente está en el paraíso (vers. 24-31). Pero la Biblia dice que Abraham aún no está en el cielo. En la epístola a los Hebreos, se mencionan muchos nombres de hombres de fe de la antigüedad, entre ellos Abraham (Heb. 11: 8-19). Después de referir esos nombres dice: “Y todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido; proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros.” (Hebreos 11:39-40) Como se ve, ni Abraham ni ninguno de los fieles de la antigüedad han recibido el cumplimiento de la

 promesa de Dios respecto a la salvación, pues El ha dispuesto que “no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros”. En efecto, cuando venga Jesús, todos los redimidos recibirán, en el mismo día, el galardón de la vida eterna prometido por la gracia de Dios (1 Tes. 4:16,17; 2 Tim. 4:6-8).

Por otro lado encontramos contradicciones con la misma doctrina de la inmortalidad del alma, como ser:
1. Según ella, al morir la persona, el espíritu queda libre de su cuerpo, sin embargo, en la parábola, las supuestas almas o espíritus del rico y Lázaro tienen ojos, dedos y lengua (vers. 21,22). ¿Es que los espíritus tienen los mismos órganos físicos que los cuerpos?
2. Además el rico pide que vaya “alguno de entre los muer­tos” (vers. 30), para advertir a sus familiares de su error. ¿No hubiera correspondido pedir que alguno de entre los vivos fuera a hacer esa obra?
3. Y por último, ¿podría admitirse como realidad eterna que el lugar del supuesto castigo, el así llamado infierno, esté tan cerca del paraíso de modo que pueda existir comunicación entre unos y otros? ¿Haría felices a los redimidos el oír por la eternidad las quejas y los gemidos de los réprobos y observar su eterno sufrimiento?

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